Los nubarrones no se contagieron a un Cartagena en estado de alerta. Los de Palomeque controlaron el partido al principio, creaban ocasiones y mantenían a los canarios alejados de su portero, el único que tenían, Manzanares.

Los locales hicieron un juego efectivo y tranquilo que se acercó a la portería rival, sobre todo de las botas de Gato, que tuvo que retirarse por molestias. Eso le quitó mordiente al Cartagena. La expulsión del visitante Delgado dio una ventaja a los locales que no pudieron aprovechar.

Resultado de 0-0. El Cartagena se jugará la vida en el Anexo de Gran Canaria. La batalla aún no ha terminado.